¿QUÉ VIRTUDES TIENEN NUESTRAS NARANJAS Y CLEMENTINAS?
 
España es el país productor más antiguo de cítricos de todo occidente. Fueron introducidos en la Península Ibérica por los árabes hacia el siglo X. El naranjo se cultiva en regiones cálidas. El Mediterráneo español y el sur de Andalucía son las zonas españolas donde podremos encontrarlo. Su diversidad de suelos y climatologías permite reunir las condiciones idóneas para una producción con la calidad que permite satisfacer, las exigencias no sólo del consumidor nacional, sino de la mayoría de los países de Europa y del resto del mundo.
Debemos tener muy en cuenta que por las características internas y externas de los frutos cítricos españoles, hay períodos del año en los que la fecha de recolección precede de 5 a 10 días a la fecha de confeccionado y llegada al consumidor, no siendo en ningún caso éste un aspecto negativo, puesto que la pérdida de nutrientes es mínima y la fruta presenta todo el sabor y color esperado por los consumidores.
 
       
     
  Composición Nutricional de la Naranja
 
  La fama de la naranja como reina de las frutas como alimento dietético y terapéutico de primer orden se debe a sus azúcares, vitaminas y sus sales minerales.
Con respecto a su contenido vitamínico, deberemos conocer que las naranjas en su parte interior poseen un moderado contenido de Vitamina A o del crecimiento, junto con una moderada proporción de Vitaminas del complejo B (B1, B2, B5, B6), factor vitamínico éste muy importante, relacionado con el crecimiento y normal desarrollo de las personas y el equilibrio de su sistema nervioso. Contienen un altísimo contenido (superior al de la mayoría de las frutas) en Vitamina C. Esta vitamina actúa en el organismo como transportadora de oxígeno e hidrógeno, pero también interviene en la asimilación de ciertos aminoácidos, del ácido fólico y del hierro (previene la anemia ferropénica). Tiene efectos antioxidantes. Su carencia produce escorbuto. Participa de forma decisiva en los procesos de desintoxicación que se producen en el hígado y contrarresta los efectos de los nitratos (pesticidas) en el estómago. Influye en el normal funcionamiento de la glándula tiroides. Cuando nos falta vitamina C, nos sentimos cansados, irritables y dolores en las articulaciones. Su carencia provoca distintas afecciones, como resfriados, congestiones, sinusitis, sangrado de encías y piorrea. Las necesidades de esta vitamina aumentan durante el embarazo, la lactancia, en los fumadores y en personas sometidas a situaciones de estrés.
La naranja y su zumo constituyen, además, una buena fuente de elementos minerales, en forma fácilmente asimilable y que puede contribuir a restablecer ese equilibrio mineral que el organismo tanto necesita para el mantenimiento de la perfecta salud. La naranja contiene entre otras sales, Potasio, que interviene en el equilibrio de los líquidos intracelulares; Calcio, con su importantísimo papel en el crecimiento, fortalecimiento y reposición del esqueleto; Magnesio, en la fijación rígida del calcio sobre los huesos, en los procesos inmunológicos y en las artrosis; Hierro, componente fundamental de la hemoglobina de la sangre y de cierto número de enzimas corporales; Fósforo, no sólo interviene en la formación de los huesos, también lo hace en la restauración del sistema nervioso y del metabolismo de los hidratos de carbono; Azufre, en el mantenimiento de la piel, del hígado y en la regeneración de los cartílagos; Sodio y Cloro (en cantidades muy pequeñas). Además, la naranja contiene también cantidades infinitesimales, pero no por ello de menor importancia de Cobre, Zinc, Manganeso y Bromo.
 
       
     
  Composición nutricional genérica de la naranja cada 100 gramos
 
  (1) A medida que madura, en la fruta aumenta considerablemente la cantidad de dextrosa y glucosa, mientras que al mismo tiempo disminuye la de ácido cítrico.
 
 
       
   
MODIFICACIÓN DE ESTOS ELEMENTOS POR LA COCCIÓN
 
La naranja suele consumirse de diversas maneras, ya sea al natural, en zumo, o formando parte de mermeladas, compotas, jarabes o pasteles.
En todos los casos en los que se someta a esta fruta a un calentamiento prolongado, éste destruye prácticamente todas las vitaminas, parte de las sales minerales y todas las proteínas, conservándose sólo la totalidad de hidratos de carbono y grasas.
 
       
   
LA NARANJA COMO MEDICAMENTO
 
(Según reseña realizada por el profesor Nicolás Capo y ampliada y justificada científicamente por J. Artigas, microbiólogo, bioquímico y dietista.)
  Principales acciones que la naranja ejerce sobre el organismo de el que las consume
 
  ALCALINIZANTE
  Porque, a pesar de su elevado contenido en ácidos, actúa alcalinizando el organismo y neutralizando la producción de ácidos.
 
  ANTIANÉMICA
  Porque la naranja ayuda a combatir la anemia, gracias a su contenido en hierro y su facilidad para asimilarlo.
 
  CALMANTE
  Dado lo equilibrado de su composición, especialmente vitamínico-mineral, constituye un tranquilizante natural para el sistema nervioso.
 
  DEPURATIVA
  Con sus ácidos y el carácter antioxidante de sus vitaminas C y E, actúa como neutralizadora y eliminadora de toxinas de la sangre, y ejerce su acción desinfectante sobre el colon.
 
  DESINFECTANTE
  Gracias a su riqueza mineral y vitamínica (especialmente las vitaminas C y E) y los ácidos orgánicos que contiene, actúa como regulador del crecimiento bacteriano en el interior del organismo y sobre la piel.
 
  DIURÉTICA
  Su equilibrado contenido en sales minerales, junto con su elevada aportación de agua biológica, actúan como tónico renal y estimulante de la diuresis.
 
  LAXANTE (INTESTINAL)
  Su equilibrada composición en minerales y el rico contenido en fibra vegetal natural de su pulpa hacen que actúe como un laxante intestinal suave.
 
  OXIGENADORA (DE LA SANGRE)
  Por su riqueza en minerales y en vitaminas antioxidantes, actúa favoreciendo la fijación del oxígeno en la sangre, facilitando así el poder de transportarlo desde los pulmones hasta el resto de nuestras células.
 
  REFRESCANTE (DEL INTESTINO)
  Su fácil digestión y asimilación de los nutrientes que contiene, permiten rebajar la temperatura de los órganos internos (fiebre intestinal de Lezaeta).
 
  TONIFICANTE (DEL SISTEMA NERVIOSO)
  Su equilibrada composición vitamínico-mineral facilita la asimilación, y el elevado contenido en vitaminas y minerales hacen de la naranja un valioso tónico del organismo, y no sólo en casos de anemia, incluso también tras un simple decaimiento o desfallecimiento.
 
  Bibliografía
  “Variedades de Cítricos del Mundo”, James Saunt.
“La Naranja. Una panacea prodigiosa”, J. Artigas.
“Variedades de Mandarino”, basado en investigaciones de R. Bono Ubeda, J. Soler Aznar y L. Fernández de Córdoba O’Connor. Página web IVIA.
 
         
 
   
¿QUÉ VIRTUDES TIENE EL MELÓN?
 
  El melón presenta un bajo contenido en calorías y una alta cantidad de Vitamina E que es una sustancia protectora y antioxidante de las grasas y del organismo. El melón es una fruta especial por su contenido en VITAMINA A, que conviene a niños,
adolescentes y mayores ya que tiene una función de mantenimiento de los tejidos y epitelios corporales, protege las mucosas de todo el organismo y también interviene de forma favorable en la visión. También posee un contenido en VITAMINA C importante, y no son nada desestimables los niveles de calcio y potasio que se encuentran en su pulpa. Es una fruta muy diurética.
 
COMPOSICIÓN NUTRITIVA GENÉRICA POR CADA 100 GRAMOS DE MELÓN
 
Agua   86.2 g
Grasa   0,1 g
Proteína   0.6 g
Fibra   1,0 g
     
Calorías   53 Kcal.
 
Fósforo   21 mg
Calcio   6 mg
Hierro   0.2 mg

Magnesio

  13 mg
Sodio   35 mg
Carbohidratos   12.4 Mtb
 
Vitamina A   100 mg
Vitamina B1   0,05 mg
Vitamina B2   0,03 mg
Vitamina B3   0,5 mg
Vitamina C   25 mg
Vitamina E   0.3 mg
 
 
 
   
¿QUÉ VIRTUDES TIENE LA SANDÍA?
 
  La sandía, por su alto contenido en agua, calma muchísimo la sed. Tiene propiedades depurativas y diuréticas, por ello es recomendable cuando se tienen problemas renales o de las vías urinarias. Al poseer fibra, ayuda a limpiar los intestinos favoreciendo la eliminación de resíduos tóxicos. Ayuda a mantener la presión arterial. Al poseer tan poca cantidad de grasa se aconseja su consumo en dietas de adelgazamiento. Contiene Vitamina C, Vitamina A, Vitamina B1 y B6 y potasio.
 
COMPOSICIÓN NUTRITIVA POR CADA 100 GRAMOS DE SANDÍA
 
 
Agua   93 %
Proteínas   0,5 g
Grasas   0,2 g

Hidratos de carbono

  6,4 g
Valor energético   26 cal.